Tras una intensa y prolongada búsqueda, fue hallado sin vida el cuerpo del suboficial de la Policía Nacional del Perú, Patrick Ospina Orihuela, quien había desaparecido en las aguas del río Rímac mientras intentaba realizar un acto heroico: rescatar a un perrito que estaba en peligro.
El efectivo policial había sido arrastrado violentamente por la fuerte corriente del río Rímac durante el intento de rescate del animal, desapareciendo inmediatamente bajo las aguas. Desde ese momento, equipos especializados de la Policía Nacional del Perú, bomberos y personal de rescate iniciaron una búsqueda exhaustiva que se prolongó por varios días a lo largo del cauce del río.
El cadáver del suboficial fue finalmente localizado en la zona de desembocadura del río Rímac, cercana a la Base Naval del Callao, donde las corrientes fluviales depositan material arrastrado desde zonas más altas de la cuenca. El hallazgo fue realizado por los equipos de rescate que no cesaron en su labor de rastreo pese a las difíciles condiciones del caudal y la extensión del área de búsqueda.
La tragedia ha generado profunda conmoción en las filas policiales y en la ciudadanía en general. El acto de valentía y desinterés del PNP Patrick Ospina Orihuela, quien arriesgó y finalmente perdió su vida intentando salvar a un animal indefenso, ha sido reconocido como una muestra de su profunda vocación de servicio y su compromiso con la protección de los más vulnerables, sean humanos o animales.
Diversos sectores de la sociedad, organizaciones de protección animal y autoridades han expresado sus condolencias a la familia del efectivo policial, destacando su acto heroico y su entrega absoluta al deber de proteger, incluso cuando se trataba de la vida de un pequeño animal. Su sacrificio será recordado como un ejemplo de humanidad, valentía y vocación de servicio que trasciende el uniforme policial.






