El candidato a la Alcaldía Provincial de Jorge Basadre por la organización política Perú Moderno, Juan Santos Ordóñez Miranda, presentó ante el JNE su Plan de Gobierno Provincial 2027–2030. El documento plantea cinco ejes: social, económico-productivo, infraestructura, institucional y ambiental, con el agua y la seguridad ciudadana como prioridades declaradas.
En El Basadrino revisamos el plan punto por punto y lo contrastamos con la situación actual de la provincia, particularmente del distrito de Locumba, donde la coyuntura de los últimos meses ha puesto a prueba justamente las áreas que el plan promete resolver.
Agua y saneamiento: la promesa central frente a una crisis reciente
El eje social del plan incluye el programa «Agua Segura para Todos», con reservorios rurales, sistemas de tratamiento y mantenimiento preventivo de redes. La propuesta responde a una necesidad real: según el propio diagnóstico del plan, el 90% de la población identifica el agua y saneamiento como su principal prioridad.
Sin embargo, esta no es solo una carencia estructural de largo plazo. En meses recientes, Locumba enfrentó una situación crítica cuando pozos subterráneos quedaron dañados tras la crecida de los ríos Cinto y Locumba ( extraccion de agua del rio a la planta de osmisis) , lo que habría obligado a la Municipalidad Provincial a abastecer con cisternas mientras se avanzaba en la reparación. El plan de gobierno no incluye ninguna propuesta específica sobre resiliencia de la infraestructura hídrica frente a eventos climáticos como crecidas, un vacío que contrasta con lo vivido este año.
El conflicto territorial, ausente en el plan
Uno de los temas que más ha marcado la agenda provincial en 2026 es el saneamiento de límites aprobado por el Congreso mediante la Ley N.° 11658, que reordena tramos entre Jorge Basadre y Candarave, y entre los distritos de Locumba e Ilabaya. Este proceso, que según el Gobierno Regional de Tacna busca destrabar la ejecución de obras y servicios en zonas sin jurisdicción clara, generó movilizaciones y el cierre temporal de infraestructura hídrica que abastece a Ilo, además de la observación del Ejecutivo a la norma.
El plan de gobierno de Ordóñez Miranda no menciona este proceso de demarcación territorial ni plantea una postura sobre cómo su eventual gestión lo abordaría, pese a que el saneamiento de límites condiciona directamente varias de las obras que sí propone, como agua potable, catastro urbano y vías rurales en las zonas colindantes.
Minería: un tema sensible sin mención en el documento
El plan tampoco desarrolla propuestas específicas de fiscalización a la actividad minera en la provincia, en un contexto en el que proyectos como Cinto cerca de Higuerani, en zona colindante con Locumba vienen siendo materia de seguimiento periodístico y ciudadano por su cercanía a fuentes de agua y comunidades campesinas.
El antecedente de su gestión en Ilabaya
Ordóñez Miranda llega a esta candidatura como alcalde en ejercicio del distrito de Ilabaya. Durante su gestión, este medio dio seguimiento a distintos procesos que en su momento generaron cuestionamientos públicos entre ellos, observaciones de la Contraloría sobre avances de ejecución en la Represa Higuerani y el trámite de autorización ante la Autoridad Nacional del Agua, procesos que, según información posterior disponible, habrían sido regularizados con el paso de los meses dentro de los cauces administrativos correspondientes.
El plan de gobierno propone ahora un «Portal de transparencia en tiempo real» y mecanismos de veeduría ciudadana para toda la provincia. Frente a estos antecedentes ya regularizados, cabe la pregunta legítima para el elector: ¿qué garantías concretas ofrece el candidato de que estos mecanismos de transparencia operarán desde el inicio de una eventual gestión provincial, y no como corrección posterior?
Lo que el plan sí conecta con la realidad local
No todo es distancia entre el papel y el territorio. Las propuestas de tecnificación de riego, revestimiento de canales y construcción de reservorios responden a una demanda histórica y documentada de los agricultores del valle de Locumba, golpeados por la escasez hídrica y la falta de tecnificación. En ese punto, el diagnóstico del plan sí parece leer bien el territorio.
En resumen
El plan de gobierno de Juan Ordóñez Miranda ofrece un diagnóstico ordenado y objetivos alineados con las prioridades que la propia población de Jorge Basadre ha expresado, especialmente en materia hídrica y agrícola. Pero deja fuera dos temas que hoy definen la coyuntura provincial el conflicto de límites territoriales y la fiscalización minera y no aterriza cómo su gestión evitaría que procesos observados, como los registrados durante su paso por la alcaldía de Ilabaya, se repitan en una gestión de mayor escala.






